introdusca mano o pie con violencia hasta provocar el vomito retire el dinero removiendo cuidadosamente los trozos de piel y sangre repita el proceso las veces que sea necesario
escribamos nuestros nombres con la punta de una bala, recreemos una guerra pero con espadas, y si tienes colores no niegues que te agradan, purpurizame, dame tu centro, revuelveme el cuerpo, restaurame, reesculpeme.
Dios es el único que puede asegurarme que Dios no existe.