domingo, 12 de diciembre de 2010

Aprendiendo a jugar

Mi mente está débil, propensa a manipulaciones.
No puedo dejar que caiga en manos ajenas.
Evitar contacto.
Pero...es difícil ver a través de ti.
Atrapada aún.
Amansada.
Mi piel reconoce tu cuerpo y mis manos no existen dentro de ti.
El boca a boca que insiste con unirnos.
No confío. No te creo.
Mi invalidez y la vagueza de mi voluntad me suponen inferior.
Catalina, no involucres el alma. No te pierdas. No la pierdas.
Aprende a jugar...

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