Te creí todo
tu falso entusiasmo
y tus ganas de quererme
Te conocí en un estado salvaje
de hambre insaciable
que fuiste llenando de mi aire y mis vacíos
Te blanqueaste de impurezas
y te miré irte
Vi tu espalda correr lejos
sin temores y sin alma
Tus colores se fundieron con los muros
de los que te rodeaste
Te enfermaste del ego
Tu mirada vacía me dice te quiero
un te quiero amargo
Estás al borde
y espero te pierdas
para no volver a encontrarte.
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